Expertos y científicos defienden la biotecnología
Redacción Laboreo - Madrid 30/01/2012
La jornada “Biotecnología y su contribución a la agricultura sostenible”, comenzó con la intervención de Adolfo Díaz-Ambrona, secretario Técnico del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAAMA); Antonio Villarroel, presidente de la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible; y Robert Hanson, agregado agrario de la Embajada de Estados Unidos, quienes destacaron la contribución de la biotecnología a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, siempre sobre la base del rigor científico.
Posteriormente tuvo lugar la conferencia magistral de Peter J. Davis, profesor de Fisiología Vegetal de la Universidad de Cornell y adjunto a la Oficina de Asuntos Agrarios y Biotecnología del Departamento de Estado (EE.UU.), quien indicó que la necesidad de usar la biotecnología está basada en el reto que representa el incremento poblacional y de consumo a nivel mundial.
“La comida que comemos ha sido modificada por el hombre desde el origen de la agricultura“, afirmó Davies, y que destacó que entre los beneficios de la agricultura biotecnológica se encuentran mejoras en la resistencia a las sequías, y poder contribuir a un desarrollo sostenible de la agricultura con el medio en el que se asienta, considerando que para España será muy importante que existan productos que sean capaces de resistir la sequía.

La jornada contó con la ponencia magistral de Peter J. Davis, profesor de Fisiología Vegetal de la Universidad de Cornell y adjunto a la Oficina de Asuntos Agrarios y Biotecnología del Departamento de Estado (EE.UU)
“Un hecho evidente es que en un mismo espacio de tierra se produce más, por lo que no es necesario ampliar el espacio para incrementar la producción”, afirmó Davis. “En cuanto al uso de cultivos basados en biotecnología se debe destacar la resistencia a las malas hierbas, donde no solo hay una menor erosión del terreno sino que también existe una menor necesidad del laboreo por parte del agricultor“, añadió.
Según Davies, no hay ninguna evidencia científica de riesgo diferente entre los cultivos modificados genéticamente y los convencionales, una tecnología que para él representa innovación, competitividad y sostenibilidad.
Durante la jornada, Pere Arús, director científico del IRTA, señaló como “la biotecnología debe contribuir a la producción ecológica por los beneficios medioambientales que suponen“. Desde su punto de vista, ambos tipos de producción no son incompatibles, sino complementarios a la hora de hacer frente a los retos de la producción agroalimentaria.
Por su parte, Eduardo Baamonde, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha resaltado el papel de la Unión Europea en comparación con la política de otros países y ha asegurado que ante un mundo cada vez más globalizado no se puede decir que no a la biotecnología. Baamonde se lamentó de que la biotecnología que nació en Europa, no se pueda desarrollar en este continente.
En el acto también han intervenido Ramón Clotet, secretario de la Fundación Triptolemos y Miguel Ángel Higuera, director adjunto de ANPROGAPOR. Todos coincidieron en la importancia de la transparencia por parte de la comunidad científica para que no haya desconfianza de la sociedad hacia esta tecnología.
Cerró la jornada Antonio Villarroel, presidente de la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible, resaltando el papel clave de la biotecnología agraria como herramienta de valor para una agricultura sostenible.